Con el paso de los años he podido descubrir, en carne propia, muchas de las acciones que mis padres realizaron mientras yo era un niño, un adolescente e incluso un joven adulto. Acciones que en su momento nunca supe que habían sido hechas por ellos y que, de una u otra manera, tuvieron un impacto profundo en mi vida. Hoy ambos padres ya no están físicamente conmigo: mi padre partió en 2012 y mi madre, tres años después. En el continuo e imparable transcurrir de la vida, mi rol pasó de ser hijo a ser padre de dos fenomenales hijos, procreados junto a una extraordinaria mujer, mi esposa María. El año pasado, mi hijo menor, José Manuel, decidió emprender un viaje para vivir su vida de forma independiente y en sus propios términos, partiendo lógicamente del hogar y dejando un vacío difícil de llenar. Este año, mi hijo mayor, Jorge Luis, contrajo matrimonio y también partió de casa para iniciar una nueva etapa. Otro vacío grande. Dentro del concierto de a...
Ideas plasmadas en breves ensayos sobre temas humanos de relevancia contemporánea.