Por Jorge Manuel Zelaya Fajardo 1 de enero de 2025 No escribo poesía, realmente nunca lo hago. Reto- razón por la que decidí atreverme esperando que el objetivo de este mensaje nada vago cubra las imperfecciones escritas para comprenderme Ayer fue 2024, quien fue despedido con un abrazo de agradecimiento por lo ganado y lo aprendido sobre todo por cada bendición que solo es un pedazo del precioso camino por delante prometido. Hoy , el primer día de 2025, reviste particular alegría qué ojalá se convierta en felicidad, también hay cristalina esperanza nada sombría, que ojalá se convierta en verdad. Mañana en adelante solo nos queda Competir diaria e incansablemente con la mejor versión de cada uno en la vereda buscando alcanzar nuestro potencial positivamente Trabajar duro e inteligentemente una b...
En la madrugada de hoy, una lágrima se ha escapado. Una lágrima con una composición química muy particular: 50% de ella compuesta por el dolor de las metas no logradas hasta aquí, 50% de ella compuesta por las bendiciones recibidas. Dicha lágrima me ha recordado ser agradecido y no ser orgulloso. Ser orgulloso es un espejismo, porque el mérito en realidad, nunca puede ser atribuido a uno mismo. Mi meta es vivir 101 años ( sin broma) . Tengo un plan para ello. Pero la claridad diáfana, profunda e indiscutible de la vida apunta a que eso no depende tanto de mí, aún con mi mejor esfuerzo. De hecho, puedo partir mañana, pasado mañana o dentro de 15 años, aún con mi plan de 101. Creo que lo que debo hacer es hacer uso de único 101 del cual tengo control. Y ese es el 101% de esfuerzo, de entusiasmo, de pasión, de energía por lo que voy a hacer. De ese 101 si tengo bastante control. Por otro lado hoy he descubi...